La distinción Masterpiece define la excelencia absoluta: una pieza virtualmente perfecta que exhibe una calidad visual excepcional y un estado de conservación impecable.
Los cuatro bordes deben presentarse en un estado de perfección absoluta a simple vista y permanecer totalmente libres de imperfecciones bajo inspección técnica con aumentos.
La integridad de la superficie es innegociable. No se permite ningún error de impresión, alteración del brillo original ni rastro de manipulación o agresión física, por microscópica que resulte.
La pieza debe presentar un equilibrio simétrico total en su anverso (50/50), admitiendo una tolerancia mínima en el reverso de hasta 60/40.
Una carta Gem Mint presenta un aspecto virtualmente impecable en todas sus facetas.
Cuatro esquinas con un corte preciso y una nitidez de imagen perfecta.
Se admiten defectos mínimos de impresión o puntos microscópicos visibles únicamente bajo lentes de aumento, siempre que la estética global de la carta permanezca inalterada.
El equilibrio visual en el anverso admite una tolerancia de hasta 55/45, mientras que en el reverso el límite máximo es de 75/25.
Una carta Mint se define como una pieza prácticamente perfecta a simple vista.
Mediante una inspección minuciosa, pueden detectarse leves imperfecciones de impresión o la presencia de mínimos puntos blancos (whitening) en algún borde o esquina.
El anverso debe permanecer intacto, sin ningún tipo de afectación. Únicamente se permite algún daño mínimo en la superficie del reverso bajo observación meticulosa, pero sin presentar ningún tipo de compromiso en la superficie de la carta en forma de arañazos o puntos de presión.
El equilibrio visual en el anverso debe ser de, al menos, 60/40, permitiéndose una tolerancia de hasta 90/10 en el reverso.
Una carta NM-MT a simple vista luce como una carta Mint.
Tras una observación detallada, se puede apreciar una cantidad mayor de puntos blancos (whitening) en los bordes, o leves imperfecciones en el corte de las esquinas.
A simple vista, la superficie debe permanecer prácticamente inalterada. Se admiten errores microscópicos de impresión o defectos leves en el reverso de la carta, detectables exclusivamente mediante el uso de aumentos.
Se permite una tolerancia de hasta 65/35 en el anverso y hasta 90/10 en el reverso.
Una carta Near Mint presenta un estado de conservación notable, manteniendo gran parte de su atractivo visual original, aunque con evidencias de desgaste leve.
Se observa un desgaste ligero en dos o tres esquinas, acompañado de puntos blancos (whitening) visibles en los bordes.
A simple vista, la superficie no debe presentar daños significativos. Se permiten desgastes mínimos o imperfecciones leves en el reverso, así como ligeros defectos de fábrica detectables bajo inspección con aumentos.
El centrado en el anverso admite una tolerancia de hasta 70/30, mientras que en el reverso el límite máximo es de 90/10.
Una carta EX-NM presenta signos de uso y manipulación evidentes a simple vista, perdiendo la apariencia de una pieza “nueva” pero conservando una integridad general aceptable.
Las esquinas pueden presentar daños visibles en forma de deshilachados o manchas blancas (whitening). Los bordes muestran muescas y puntos blancos distribuidos en prácticamente los cuatro costados de la pieza.
A simple vista, la pieza puede exhibir una pérdida leve de su brillo y nitidez de acabado en comparación con el aspecto de edición. Se permiten pequeñas imperfecciones o marcas superficiales moderadas en ambas caras sin necesidad de una inspección técnica profunda.
El equilibrio visual en el anverso admite una tolerancia de hasta 80/20, mientras que en el reverso el límite máximo es de 90/10.
En una carta EX, los defectos de impresión y los daños/desgaste en las superficies son mucho más evidentes.
Los cuatro bordes y la mayoría de las esquinas muestran daños claros en forma de muescas pronunciadas o manchas blancas (whitening).
Presenta una pérdida de brillo evidente y/o daños visibles tanto en el anverso como en el reverso. Estas imperfecciones y defectos de impresión son detectables a simple vista, sin necesidad de realizar un estudio minucioso.
El equilibrio visual en el anverso admite una tolerancia de hasta 85/15, mientras que en el reverso el límite máximo es de 90/10.
Una carta VG-EX presenta signos de desgaste generalizado que afectan de forma notable a la estética original de la carta.
La totalidad de las esquinas y los bordes presentan defectos claros, como redondeo por desgaste o puntos blanquecinos (whitening).
Se aprecian marcas severas que comprometen la superficie de ambas caras, pudiendo presentar rozaduras, arañazos profundos o incluso alguna marca leve de pliegue.
El equilibrio visual en el anverso admite una tolerancia de hasta 85/15, mientras que en el reverso el límite máximo es de 90/10.
Una carta VG presenta un desgaste avanzado que compromete significativamente la estética de la pieza, aunque mantiene su integridad estructural.
Presenta una degradación profunda en los cuatro bordes y en las cuatro esquinas. Estas últimas pueden mostrarse ya con un redondeo severo.
El brillo original característico de la carta estará prácticamente afectado. Además, se pueden encontrar defectos de impresión severos, manchas de suciedad o incluso decoloraciones evidentes en el arte de la carta.
Se permite una tolerancia de hasta 90/10 tanto en el anverso como en el reverso.
Una carta Good presenta un desgaste extremo y generalizado, afectando claramente a la integridad física de la pieza.
No se conserva la integridad en ninguna de las esquinas ni en los bordes. En ellos se aprecian abundantes manchas, puntos blancos (whitening) y, en ciertos puntos, pérdida de la capa de impresión.
El desgaste es muy evidente en ambas caras, con una desaparición casi total del brillo de edición. Se permite la pérdida parcial de material superficial y la presencia de pliegues severos que pueden alterar incluso la horizontalidad o planimetría de la carta. Pueden haber daños en la impresión y cualquier otro tipo de agresión.
Al igual que en los grados anteriores de rango bajo, se permite una tolerancia de hasta 90/10 tanto en el anverso como en el reverso.
Una carta Poor se encuentra en el estado de conservación más bajo posible. Es una pieza cuyo atractivo visual ha desaparecido por completo, incluso, una carta PR permite hasta la rotura parcial de la misma.
Todas las esquinas y bordes se presentan gravemente afectados, habiendo perdido su geometría original y mostrando una degradación total de su superficie.
En la superficie encontramos todo tipo de daños: pliegues profundos, ausencia total de brillo, decoloración en los cuatro bordes, abundantes manchas blancas… En este grado se permite la rotura parcial de la pieza o una pérdida significativa de su integridad.
Se permite una tolerancia de hasta 90/10 tanto en el anverso como en el reverso.